Como ya sabréis, AMD prometió compatibilidad en sus Ryzen 3 (Zen 2) una compatibilidad con chipsets de las series AMD 300 y AMD 400, pues bien, esto tiene sus pros y sus contras.

Los chipset 300 y 400 en su mayoría tienen una capacidad de 16Mb frente a los 32 Mb que disponen los nuevos chipset x570, y de aquí el primer contra, al tener una capacidad reducida los fabricantes se ven obligados a reducir características para poder soportar la nueva bios.
Esta reducción se puede ver bien en la compatibilidad con otros procesadores como vemos en la matriz de compatibilidad de MSI:

Como actualizar la BIOS de Ryzen 3000 y su compatibilidad

Esto no afecta solo a la compatibilidad con otros procesadores, porque podéis pensar eso de “si voy a poner un Ryzen7 3700x no necesito tener soporte en un athlon” sino que entre otras opciones parece ser que también se pierde el soporte RAID lo cual en algunos casos ya es mas doloroso. Es probable que tengan que retirar mas cosas del soporte para habilitar el espacio necesario para que estos procesadores sean realmente compatibles con los chipsets 300 y 400.  MSI por ejemplo, eliminó su interfaz de bios para generar una llamada GSE Lite en fase beta la cual aparte de estética pierde alguna función en comparación con su antecesora.

Como os decía al principio de esta entrada no todo iba a ser malo, parece ser que con la última actualización de AGESA 1.0.0.3 AB mejora el rendimiento por lo que los test de rendimiento anteriores podrían estar obsoletos a estas alturas. Aún tendremos que esperar los nuevos resultados de las pruebas con esta ultima versión para saber si es una mejora real o solo fue algo puntual de esta versión en concreto.