Durante el confinamiento, las ventas por internet han aumentado de forma significativa. Las tiendas online, al igual que cualquier otro sitio en internet son susceptibles de sufrir ciberataques, por eso los fraudes también han aumentado.

Existen ciertas medidas básicas que toda tienda online debería seguir para evitar estos ataques, por ejemplo; tener los sistemas actualizados, implantar la autenticación en dos pasos y contar con un gestor de fraude online.

Es esencial que los comercios electrónicos cuenten con las medidas y las herramientas de protección necesarias que le permitan detectar y bloquear transacciones sospechosas.

Hay una serie de prácticas básicas para que los e-commerce se blinden ante cualquier transacción sospechosa o intento de estafa:

  • Tener los sistemas actualizados y contar con los últimos protocolos de seguridad: Las estafas online cada vez son más sofisticadas, lo que exige sistemas cada vez más robustos. Es recomendable delegar esta tarea en empresas especializadas que ofrezcan al negocio total seguridad a la hora de operar.
  • Implantar la Autenticación Reforzada (SCA): Incluida en la nueva Directiva Europea de Pagos, PSD2, sirve para comprobar la identidad del usuario preguntando a este cuando se hace el pago, un dato que solo pueda saber el, por ejemplo: una contraseña o pin, o como un código o número de teléfono móvil y/o la huella dactilar o el reconocimiento del iris.
  • Detectar un patrón de la actividad fraudulenta: Para esta medida hay dos opciones válidas; desarrollar un sistema propio para la página u optar por un gestor de fraude ya existente en el mercado. Es importante que el gestor permita crear listas en las que la empresa puede elegir qué datos introducir proporcionándole un control completo sobre lo que permite y lo que bloquea.

 

En NGI somos especialistas en ciberseguridad, si ya tienes un e-commerce o estás planteándote crearlo, ¡no dudes en contactar con nosotros para cualquier consulta!