Debido a las circunstancias actuales, causadas por el COVID-19, la gran mayoría de las compañías opta por la instalación de conexiones VPN para teletrabajar de forma segura. Hace años eran normalmente de uso empresarial pero cada vez están más presente en nuestro día a día.

¿Qué es una VPN?

VPN son las siglas de Virtual Private Network, o red privada virtual. Lo más importante es el concepto: virtual, pues es esta propiedad la que genera la necesidad de la VPN en sí, y también la que permite a las conexiones VPN ofrecerte múltiples usos.

Una conexión VPN lo que permite es crear una red local sin necesidad que sus integrantes estén físicamente conectados entre sí, sino a través de Internet. Este es el componente “virtual”. Obtienes las ventajas de la red local, con una mayor flexibilidad, pues la conexión es a través de Internet y puede por ejemplo ser de una punta del mundo a la otra.

Sin embargo, es otra peculiaridad de las conexiones VPN la que las está volviendo tan de moda hoy en día: los túneles de datos. Cuando te conectas a una conexión VPN, esto cambia. Todo tu tráfico de red sigue yendo desde tu dispositivo a tu proveedor de Internet, pero de ahí se dirige directo al servidor VPN, desde donde partirá al destino. Idealmente la conexión está cifrada, de modo que tu proveedor de Internet realmente no sabe a qué estás accediendo. A efectos prácticos, tu dirección IP es la del servidor VPN.

¿Para qué sirven las conexiones VPN?

Son especialmente importantes en el entorno de la empresa, pero hay otros casos en los que pueden ser de gran utilidad. Estos son los principales usos de las conexiones VPN.

  1. Teletrabajo

El uso más habitual de una conexión VPN es para el teletrabajo, trabajadores que están en ese momento fuera de la oficina o empresas con dispersión geográfica que necesitan acceder a una única red privada.

Entrar en la red propia de una empresa desde internet es muy arriesgado, aunque esté protegido con fuertes contraseñas. Si el trabajador y la empresa se conectan mediante una conexión VPN. El acceso está protegido, la conexión está previsiblemente cifrada y el trabajador tiene el mismo acceso que si estuviera presencialmente en su puesto de trabajo en la oficina.

  1. Evitar censura y bloqueos geográficos de contenido

Otro uso muy habitual y más lúdico es: mentir sobre la localización. Muchos países como China tienen censurados o bloqueados ciertos contenidos en internet.

Al conectarte con VPN, tu dispositivo se comunica con el servidor VPN, y es éste el que habla con Internet. Así es como la población China consigue conectarse a Facebook o Netflix.

  1. Capa extra de seguridad

Normalmente, las conexiones VPN vengan acompañadas de un cifrado de los paquetes que se transmiten con ellas, por lo que es normal que, si necesitas conectarte a un punto de acceso Wi-Fi público, al menos te conectes utilizando una VPN.

Si te conectas por ejemplo a tu cuenta bancaria desde una red WiFi pública, es sencillo para un ciberdelicuente capturar los paquetes sin cifrar y hacerse con tus cuentas de usuario. Aquí es donde entra la capa extra de seguridad que puedes conseguir mediante una conexión VPN. Una VPN es tan segura y eficaz como su proveedor. Si no confías en tu VPN, no la uses.

  1. Descargas P2P

Otro uso común de las conexiones VPN se encuentra en las descargas P2P, aunque se bajen torrents completamente legales.

Algunos proveedores bloquean por completo las descargas P2P, mientras que otros simplemente la boicotean para que funcione mal y te rindas. Igual que puedes usar una conexión VPN para evitar la censura de tu país, también puedes en ocasiones evitar que tu proveedor de Internet boicotee tus descargas P2P.

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